El distintivo de un líder piadoso en la iglesia es servicio humilde, amoroso, abnegado y generoso. El Señor no llama a los suyos a ser celebridades ni personajes carismáticos, mucho menos patrones dominantes sino todo lo contrario: siervos abnegados que encuentran su mayor satisfacción y gozo en emular la devoción, el sacrificio, la humildad y el amor de su Señor, el gran pastor de las ovejas y el Príncipe de los pastores.
Cristianismo Común y Corriente
Teología, filosofía y cultura, tratadas por cristianos comunes y corrientes, a través de una cosmovisión bíblica.
El distintivo de un líder en la iglesia
Contentos y honrados por el privilegio de servirle
Todos los líderes efectivos, fructíferos y con una vida espiritual genuina que hay en la iglesia de Cristo, son conscientes en lo profundo de su ser de que se encuentran por completo bajo la autoridad divina. Ese conocimiento consciente se convierte en la realidad controladora de sus vidas. Ellos no buscan cumplir un plan de metas personales, ni obtener fama y renombre o levantar imperios personales. Se contentan y sienten honrados por el privilegio de estar sujetos por entero al Amo que en su gracia les ha escogido, comisionado y enviado.
John MacArthur, "Tito: Comentario MacArthur del Nuevo Testamento", Portavoz (2012), pag. 20
Cheb Khaled, Marc Anthony y Cristo
El pasado sábado 27 de Abril Marc Anthony debutó en iTunes su nueva canción titulada “Vivir Mi Vida”, una adaptación de la canción “C’est La Vie” de Cheb Khaled, y la cual es el primer sencillo de su próximo nuevo álbum.
Musicalmente encontré la canción con arreglos muy buenos, un coro pegajoso y una muy buena interpretación de Marc Anthony. Pero hablemos un poco de las letras de esta canción y el mensaje que nos transmite:
Marc toma su lado melancólico para aconsejarnos por medio de la música en cómo los seres humanos debemos enfrentar las aflicciones, heridas y dolores que encontraremos en este mundo. Los que hemos leído aunque sea un poco del mundo de la farándula sabemos que la vida sentimental de Marc no ha estado muy bien en los últimos tiempos, por lo que me imagino eso ayudó a que Marc entonará la canción con mucho más sentimiento.
La canción nos dice lo siguiente:
A veces llega la lluvia para limpiar las heridas
A veces solo una gota puede vencer la sequía
Y para que llorar, pa´que si duele una pena se olvida
Y para que sufrir, pa´que si así es la vida y hay que vivirlaVoy a vivir el momento para entender el destino
Voy a escuchar el silencio para encontrar el camino
Y para que llorar, pa´que si duele una pena se olvidaVoy a reír voy a bailar, Vivir mi vida, la la la la
Voy a reír voy a gozar, Vivir mi vida, la la la laVoy a reír voy a bailar
Pa´que llorar pa´que sufrir empieza a soñar a reir
Voy a reír voy a bailar
Siente y baila y goza, que la vida es una sola
Voy a reír voy a bailar
Sigue, sigue, siempre pa´lante y no mires pa´atrás
El problema con esta canción se encuentra en que esto es lo que mejor que el mundo nos puede ofrecer para sanar nuestras heridas: reír, bailar, gozar y vivir nuestras vidas como queramos. Por un lado me alegra el que una canción exprese tan claramente la forma en que el mundo ve las aflicciones y propone sanarlas, porque solo así podemos analizar su mensaje y ver si el mismo se ajusta a la realidad. ¿Puede realmente el baile, la gozadera, el reír, el dejar de llorar, el vivir el momento y el tratar de entender el destino sanar las heridas profundas de nuestra alma?
Definitivamente que no. Charles Colson dijo una vez que verdadero es todo aquello que se ajusta a la realidad, y este consejo que nos provee las letras de la canción que Marc Anthony nos trae en esta ocasión no es congruente con la vida misma. Los que hemos sufrido y hemos sido maltratados sabemos que este consejo no es suficiente para sanar nuestras heridas. Las oculta muy bien por un rato, pero nunca las sana.
Cuando yo vine a Cristo a la edad de 17 años yo era un joven con muchas heridas. La chica de la cual estaba enamorado no me hacía caso, mi mejor amigo me había traicionado, mis padres seguían divorciados, y los complejos que tenía desde mi niñez me tenían destrozado.
Y por más que traté de reír, bailar, gozar y vivir mi vida, nada de esto pudo sanar mis heridas, sino que por el contrario, las agrandaron más. No fue hasta que conocí a Jesús que encontré el verdadero amor y la verdadera sanidad para mis heridas. Jesús nos dice en Juan 16:33 que en el mundo encontraremos aflicciones, pero a la vez nos promete que en EL (Jesús) encontraremos la paz que necesitamos, porque EL ya ha vencido al mundo.
Los cristianos no podemos conformarnos a los consejos que el mundo nos ofrece para la solución de nuestros problemas, sino que tenemos que evaluar todo argumento a la luz de las escrituras, y ver si los mismos se ajustan a una visión bíblica de la vida.
Así que Marc, aunque te considero uno de los cantantes latinos más talentosos de la actualidad, lamento decirte que tu solución para las heridas que encontraremos en este mundo no se encuentra en este mismo mundo, sino fuera de él. Se encuentra en una persona, la cual ha pagado el precio necesario para que los seres humanos podamos encontrar paz, plenitud y propósito en nuestras vidas. Su nombre es Cristo.
Sin Favoritismos
“Hermanos míos, la fe que tenéis en nuestro glorioso Señor Jesucristo no debe dar lugar a favoritismos. Supongamos que en el lugar donde os reunís entra un hombre con anillo de oro y ropa elegante, y entra también un pobre desharrapado. Si atendéis bien al que lleva ropa elegante y le decís: «Siéntate aquí, en este lugar cómodo», pero al pobre le decís: «Quédate ahí de pie» o «Siéntate en el suelo, a mis pies», ¿acaso no hacéis discriminación entre vosotros, juzgando con malas intenciones?”
La Cobardía Intelectual
La mayor parte de lo que pasa por la tolerancia hoy en día no es más que cobardía intelectual, el miedo de la participación inteligente. Los que pasean la palabra "intolerancia" no están dispuestos a ser retados por otros puntos de vista, a lidiar con opiniones contrarias, ni siquiera considerarlas. Es más fácil lanzar un insulto—"que fanático intolerante"—que enfrentar a una idea y, o bien refutarla o ser cambiado por ella. En la era postmoderna, la "tolerancia" se ha convertido en la intolerancia.
Como embajadores de Cristo, elegimos el camino más valiente, "derribando argumentos y toda altivez que se levanta contra el conocimiento de Dios" (2 Corintios 10:5). De una manera elegante e ingeniosa decimos la verdad, y luego confiamos en Dios para transformar las mentes.
Cada vez que te acusan de intolerancia, siempre pide por una definición. Cuando la tolerancia significa neutralidad, que todas las opiniones son igualmente válidas y verdaderas, entonces nadie es tolerante porque nadie es neutral en cuanto a sus propios puntos de vista. Señala la contradicción integrada en la nueva definición. Señala que este tipo de tolerancia es un mito.
La regla clásica de la tolerancia es lo siguiente: Tolerar a las personas en todas las circunstancias, enseñándoles el respeto y la cortesía, incluso cuando sus ideas son falsas o tontas. Tolerar (es decir, permitir) un comportamiento que es consistente con el bien común. Por último, tolerar (es decir, aceptar y creer) las ideas sanas. Esto sigue siendo una buena guía.
Tomado del artículo escrito por Gregory Koukl titulado: “La Intolerancia de la Tolerancia”