Que cuando yo sea grande mi Papi sea un viejito feliz

Esas fueron las palabras de mi hijo Diego, de 5 años de edad, cuando le preguntaron ayer en su graduación de "Ya se leer", que era lo que mas deseaba.

No se de donde Diego saco esto ni porque lo dijo, pero de todo corazón pido a Dios, que cuando Diego sea grande, yo sea "un viejito feliz", y que esa felicidad sea consecuencia de:

  • Ver a mis hijos (Diego, Abby y al tercero cuando nazca) con sus vidas consagradas a Dios.
  • Ver que soy el esposo que mi esposa necesita y siempre quiso que yo fuera.
  • Ver que soy el padre que mis hijos necesitaron y aún lo sigo siendo.
  • Ver que soy el hombre que yo no necesito ser y que Dios me ha llamado a ser.
Amen.