Felíz Cumpleaños Juan Calvino!

Lo que sigue a continuación es una traducción del blog de John Piper del día de ayer 10 de Julio del 2008.

La Gloria de Predicar la Biblia

Feliz Cumpleaños Juan Calvino. Hoy celebramos tu cumpleaños número 499. Tu predicación me inspira a continuar con esta tan grande y gloriosa tarea de ser un heraldo de la Palabra de Dios.


T.H.L. Parker, en su biografía del año 1975 nos dice porque:


"Y así lo encontramos predicando en los domingos con ciento ochenta y nueve sermones sobre el libro de los Hechos entre los años 1549 y 1554, una serie mas corta sobre algunas de las Epístolas Paulinas entre los años 1554 y 1558, y los sesenta y cinco sermones sobre la Harmonia de los Evangelios entre 1559 y 1564. Durante este tiempo los días de semana vieron series sobre Jeremías y Lamentaciones (hasta 1550), sobre los Profetas Menores y Daniel (1550-2), ciento setenta y cuatro sermones sobre Ezequiel (1552-4), ciento cincuenta y nueve sermones sobre Job (1554-5), docientos sermones sobre Deuteronomio (1555-6), trescientos cuarenta y dos sermones sobre Isaias (1556-9), ciento veinte y tres sermones sobre Genesis (1559-61), una serie corta sobre Jueces (1561), ciento siete sermones sobre 1 Samuel, ochenta y siete sermones sobre 2 Samuel (1561-3) y un set sobre 1 Reyes (1563-4).

Antes de el sonreír a tan inusual actividad desde el púlpito, el lector haría bien en preguntarse si preferiría escuchar los puntos de vista sobre religion y ética social de segunda mano predicados de manera negligente, lo cual se escucharía hoy en día en la mayoría de las iglesias sin importar la denominación donde se entre, o si preferiría escuchar trescientos cuarenta y dos sermones sobre el libro del Profeta Isaias, nacidos de una infinita pasión de fe y una ardiente sinceridad. Sermones iluminados con un sentido teológico y presentados de una manera animada e ingeniosa mostrando una profunda compasión y una ardiente alegría de esperanza. Esas personas de Ginebra quienes escucharon sus sermones Domingo tras Domingo, día tras día, y no cerraron sus oídos, fueron "enseñados, reprendidos, corregidos e instruidos", recibiendo un entrenamiento en el Cristianismo como pocas congregaciones de Europa han recibido desde los días de los padres. (92)

Gracias Juan Calvino por creer en la majestad de la palabra y por demostrarnos en tu vida la gloria de la predicación de la Biblia.


http://www.desiringgod.org/Blog/1310_The_Glory_of_Preaching_the_Bible/