Héctor Salcedo: Lo que Dios anda buscando

Sermón predicado por el pastor Héctor Salcedo de la Iglesia Bautista Internacional el pasado 16 de Noviembre del 2008.

El sermón puede ser descargado aquí.

A continuación un extracto del mensaje.

Dios quiere gente sin concesiones en sus vidas, que le busquen a EL como primer recurso y que le tengan a EL como único y mayor de los tesoros.

Buscar a Dios intensamente, de hecho, no es solamente una buena cosa, es el primer mandamiento.

"Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu mente y con todas tus fuerzas." (Deuteronomio 6:5)

Pero me voy más allá. El apóstol Pablo en un momento dado de su vida dice:

“Todo lo que para mí era ganancia lo consideró perdida por el inestimable valor de conocer a Cristo Jesús mi Señor, por el cual lo he perdido todo y lo tengo todo por basura a fin de ganar a Cristo.”

Dios era "el tesoro" de Pablo, no "un tesoro", sino "el tesoro" de Pablo.

Nuestra búsqueda de Dios a veces es tan pálida, tan desganada, tan rápida, y vivimos en la cultura, lamentablemente, de los medios de comunicación, que ocupan una parte importante de nuestra vida, y que con la cantidad de distracciones y de actividades y de cosas que presentan, le ha robado al hombre la virtud de la profundidad.

Y sucede que Dios es un Dios profundo. Dios es un Dios que no se me va a revelar a mi cuando yo tengo 5 u 8 minutos para dárselos y yo le digo:

“Bueno Señor, vamos a ver porque yo no tengo tiempo. Ve a ver si tú me hablas rápido y tú te me revelas. Yo quiero tener una experiencia extraordinaria contigo, pero tengo solo 8 minutos. “

No. EL es Dios, yo la criatura, y EL me dice "detente". Detente si tu quieres que yo te me revele. Si tu quieres que yo sea en ti algo presente, búscame de todo corazón. Dame tu prioridad, dame la prioridad de tu vida, dame el centro de tu corazón, dame tu confianza, búscame de todo corazón.

Como el ciervo busca por las aguas, decía el salmista, así clama mi alma por ti Señor.

Con sed, con sentido de necesidad, con apetito de Dios sabiendo que en EL tenemos satisfacción.

Claro, el ciervo que anda en la zona desértica de Israel sabe que cuando encuentre las aguas se va a saciar. Eso es algo implícito, instintivo en los animales, desde que ven aguan, y la beben y se sacian.

Como el ciervo brama por las aguas, como el ciervo anhela las aguas, así clama mi alma por ti. Cuando te encuentre, me saciaré en ti Señor.

Dios es la provisión para la plenitud de mi vida.

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