La Biblia

Este libro contiene la mente de Dios, el estado del hombre, el camino de la salvación, la perdición de los pecadores y la felicidad de los creyentes.

Su doctrina es santa. Sus preceptos tienen autoridad absoluta. Sus historias son verdad. Sus decisiones son inmutables. Léala para ser sabio. Créala para ser salvo. Practíquela para ser santo.

Contiene luz para dirigirlo, alimento para sustentarlo y consuelo para alentarlo. Es el mapa del viajero, la vara del peregrino, la brújula del piloto y la espada del soldado. Aquí el cielo es abierto y las puertas del infierno descubiertas.

Cristo es el tema principal, nuestro bien su diseño y la gloria de Dios su fin. Debe llenar la memoria, dominar el corazón y guiar los pies.

Léala lentamente, con frecuencia y en oración. Es una mina de riquezas, salud para el alma y un rio de bendiciones. Le es dada aquí en esta vida, será abierta en el juicio y está establecida para siempre.

Demanda la responsabilidad más elevada, recompensará la labor más grande y condenará a todos los que tomen a la ligera su contenido.

John MacArthur, La Biblia de Estudio MacArthur, Editorial Portavoz (2004), p.20

 

"Por esto también nosotros sin cesar damos gracias a Dios de que cuando recibisteis de nosotros la palabra del mensaje de Dios, la aceptasteis no como la palabra de hombres, sino como lo que realmente es, la palabra de Dios, la cual también hace su obra en vosotros los que creéis."

1 Tesalonicenses 2:13

2 comentarios:

Natanael Disla dijo...

Gracias por tan oportuna cita. Ávidamente sigo leyendo mi Biblia, un rico manantial de sabiduría y la historia de un pueblo que aún sigue luchando por su libertad.

Ines de Jimenez dijo...

Un pueblo que aún no ha recibido su libertad por rechazar a quien vino a liberarlo, Jesús.