We Are The World: For Haiti

Esta es la nueva versión de la canción “We Are The World” grabada por algunos cantantes de la música contemporanea norteamericana, con el fin de levantar recursos para ayudar a la causa de Haiti.

Viaje a Haití

Video con imágenes de la visita a la nación de Haití realizada a inicios de febrero del 2010 por un grupo de hermanos de la IBI (Iglesia Bautista Internacional). Que Dios nos permita seguir sirviendo con Su amor y Su mensaje a nuestros vecinos y hermanos.

Las tres principales cualidades de un líder

Una vez le preguntaron a Charles Colson cuáles eran para él las tres principales cualidades de un líder. Él respondió:

"Bueno, la primera sería integridad y la segunda sería integridad. Y la tercera sería (lo has adivinado) integridad”.

¿Cómo miran los hijos de Dios?

“Entonces Abram dijo a Lot: No haya ahora altercado entre nosotros dos,
entre mis pastores y los tuyos, porque somos hermanos.
¿No está toda la tierra delante de ti? Yo te ruego que te apartes de mí.
Si fueres a la mano izquierda, yo iré a la derecha;
y si tú a la derecha, yo iré a la izquierda.”
(Gn. 13.8-9)

Éxito. Abraham nos sorprende en este pasaje con su desprendimiento. El tiempo había pasado y él, junto con su sobrino Lot, habían prosperado. "Y la tierra no era suficiente para que habitasen juntos, pues sus posesiones eran muchas, y no podían morar en el mismo lugar" (Gn.13.6). La cantidad de ganado hacía difícil la convivencia y era necesaria una separación para mantener la paz entre ambos parientes. La lógica de la negociación hubiera dado por sentado que Abraham tenía todas las prerrogativas para escoger el mejor terreno para cuidar sus ganados. Pero entre los hijos de Dios las cosas nunca son vistas como las ven los hijos de los hombres.

¿Cómo miran los hijos de los hombres? Así: "Y alzó Lot sus ojos, y vio toda la llanura del Jordán, que toda ella era de riego, como el huerto de Jehová, como la tierra de Egipto en la dirección de Zoar, antes que destruyese Jehová a Sodoma y a Gomorra. Entonces Lot escogió para sí toda la llanura del Jordán; y se fue Lot hacia el oriente, y se apartaron el uno del otro" (Gn.13.10-11). Lot vio esa hermosa tierra oriental y se dejó llevar por su propia codicia o "intereses" como lo llaman hoy en día. Abraham le estaba dando una oportunidad que no podía perder y que nunca se imaginó que pudiera estar en sus manos. El pudo observarse en un instante lleno de más riquezas, completamente establecido y respetado. No sólo estaban las posibilidades ciertas de prosperidad y posición, sino que también veía la comodidad. Hasta ese momento había tenido una vida errante de campamento en campamento; ahora, hay ciudades en donde habitar con todos los beneficios que esto trae consigo. Como diría cualquier mortal: "Sólo un loco dejaría pasar esta oportunidad". ¿Qué no miró Lot? No miró la gratitud que le debía a su tío que lo prohijó durante tantos años. La codicia es mala compañera para la gratitud, siempre termina devorándola. Ni por un minuto vio la posibilidad de poder ser desprendido con el hombre que le estaba dando una lección de desapego. La visión humana también tiene un grave defecto: no es capaz de ver la realidad espiritual y moral sólo hasta que padece sus consecuencias. "Mas los hombres de Sodoma eran malos y pecadores contra Jehová en gran manera" (Gn.13.3). Este “pequeño” detalle cambiaría radicalmente la estabilidad de Lot, pero la codicia no le permitía ver el peligro.

Una de las tareas más difíciles para un padre es poder hacer que sus hijos entiendan el peligro de las malas compañías. La inexperiencia y la adrenalina propia de la juventud hacen que ellos vean con indiferencia los consejos de unos padres preocupados. Lamentablemente, cuando llegamos a adultos nadie se atreve a advertirnos nada; y la falta de discernimiento hace que caigamos en las redes de seres despreciables a los que no supimos visualizar a tiempo. Consabida es la frase: "¡Cómo no me di cuenta antes!". No es que no nos demos cuenta, quizás el problema sea que nuestros "intereses" son siempre más fuertes que nuestra camaleónica integridad. El resultado de la decisión del sobrino de Abraham es conocida universalmente. Lot tendría que salir sin nada (después de tenerlo todo e imaginar que iba a tener mucho más) de una ciudad en llamas producto del juicio de Dios.

En el otro extremo está la visión de los hijos de Dios. ¿Cómo miran los hijos de Dios? Abraham estaba en esa tierra producto de la voluntad de Dios. No era Canaán su sustento, sino Dios el Omnipotente. Además, la principal visualización de riqueza para Abraham era tener a su familia en paz: "Entonces Abram dijo a Lot: No haya ahora altercado entre nosotros dos, entre mis pastores y los tuyos, porque somos hermanos" (13.8). La visión de un hijo de Dios privilegia los valores eternos antes que los "intereses" temporales. Además, el hijo de Dios puede ver y escuchar al Señor que hace empalidecer todas las riquezas de este mundo. Abraham hizo valer su "derecho" como hijo de Dios de no hacer valer sus genuinos "derecho" como ciudadano del mundo (insólita pero permanente ley espiritual). Por esto, Dios le hizo ver lo eterno: "Y Jehová dijo a Abram, después que Lot se apartó de él: Alza ahora tus ojos, y mira desde el lugar donde estás hacia el norte, y el sur, y al oriente y al occidente. Porque toda la tierra que ves, la daré a ti y a tu descendencia para siempre" (13.14-15). Aparentemente, lo había perdido todo pero Dios es experto en hacer cosas de la nada (acuérdense del universo). Abraham mira no desde sus propios "intereses", sino desde el corazón del Señor. No sólo en una dirección, sino en la multidireccionalidad de Dios que hace que nuestra vida adquiera dimensiones más allá de lo humano. Debemos aprender a ver con los ojos de Dios así como los pilotos experimentados vuelan con instrumentos cuando la niebla impide ver con los ojos. En los caminos de esta vida siempre encontraremos climas adversos, nieblas y terribles tormentas: el orgullo, la vanagloria, la codicia nos impedirán ver con claridad el panorama que se nos pone delante. Por eso, Dios debe hablarnos y dirigirnos desde la torre de control a buenos puertos. Lot creyó ver todo... y se quedó sin nada. Abraham se quedó sin nada, pero hasta hoy lo tiene todo... su descendencia sigue poblando Palestina.

Nuestro Señor Jesucristo nos da algunos sabios principios para mejorar la visión espiritual: Ver con los ojos de Dios es descubrir que Dios nos mira con posibilidades ilimitadas. Jesucristo no nos presta atención por lo que podamos darle, sino por todo lo que El puede hacer por nosotros. "... Los sanos no tienen necesidad de médico, sino los enfermos. Id, pues, y aprended lo que significa: Misericordia quiero, y no sacrificio. Porque no he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento" (Mt.9.12-13).

Ver con los ojos de Dios es descubrir que cuando Dios nos mira nos muestra caminos absolutamente nuevos. Al Señor no le interesan nuestros viejos y deteriorados caminos por los que hemos circulado en la vida. Su propuesta siempre será de nuevas y más gloriosas rutas que nos lleven a concretar su voluntad en nuestras vidas. "Nadie pone remiendo de paño nuevo en vestido viejo; porque tal remiendo tira del vestido, y se hace peor la rotura. Ni echan vino nuevo en odres viejos; de otra manera los odres se rompen, y el vino se derrama, y las odres se pierden; pero echan el vino nuevo en odres nuevos, y lo uno y lo otro se conservan juntamente" (Mt.9.16-17). Nunca nuestras viejas estructuras podrán soportar todo lo nuevo que el Señor tiene para nosotros.

Ver con los ojos de Dios es encontrar el equilibrio entre la astucia y la inocencia. "He aquí, yo os envío como a ovejas en medio de lobos; sed, pues, prudentes como serpientes, y sencillos como palomas" (Mt.10.16). Cuando tenemos el privilegio de ser enseñados por el Señor somos capaces de captar la naturaleza de las cosas y las personas que nos rodean. Jesucristo nos provee de una maravillosa cautela que nos permite sortear los más difíciles obstáculos. Pero también, el Señor nos equilibra con la simpleza y la candidez necesaria para observar las cosas sin malicia y con profunda inocencia. Ojo: La ponderación de estas dos características nos da la visión 20/20. Termino con una frase que me enseñaron alguna vez:

DIOS MIRA HACIA ABAJO CON OJOS DE GRACIA,
Y SU MIRADA SE ENCUENTRA CON LOS QUE SINCERAMENTE
MIRAN HACIA ARRIBA CON OJOS DE FE

Tomado de las “Reflexiones Aterrizadas” de José (Pepe) Mendoza, pp. 11,13

No es que yo te escogí…

“No es que yo te escogí,

Porque Señor, eso no podría ser;

Este corazón seguiría rechazándote,

Si tú no me hubieras escogido…

Mi corazón no tiene a nadie delante de ti,

Porque de tu gracia rica tengo sed;

Sabiendo esto, si te amo,

Tú debes haberme amado primero”.

Josiah Conder, 1836

Lo que nuestro mundo necesita

image Cuando observamos la gran foto de la perspectiva de quién es Jesús y de lo que EL ha venido a hacer, eso nos deja sin aliento. Su persona y obra no tienen comparación. Abraham fue un simple siervo de Dios. Moisés fue sólo un profeta de Dios. Mahoma fue sólo un hombre. Buda fue sólo un maestro. Confucio fue más un filósofo social. Joseph Smith, fundador de los mormones, Charles Taze Rusell, fundador de los Testigos de Jehová, y L. Ronald Hubbard, fundador de la Cienciología, son deficientes pecadores como lo somos usted y yo. Ninguna de estas personas y ninguna de sus filosofías e ideas pueden salvarnos. Al igual que nosotros ellos son encontrados culpables ante un Dios santo.

Sólo Jesús puede rescatarnos. Sólo Jesús ofrece a este mundo ayuda externa, y eso es lo que necesita nuestro mundo. Nosotros necesitamos que Dios venga a la tierra para salvarnos, y sólo Jesús afirma esto por sí mismo. Sólo Jesús murió y resucitó. Y sólo Jesús puede y unirá todas las cosas en sí mismo.

Joshua Harris, Dug Down Deep, Multnomah Books (2010), p.90

La Biblia: La historia de lo que Dios ha hecho por nosotros

image La Biblia es la historia de lo que Dios ha hecho por nosotros. No venimos a ella para recibir instrucciones sobre cómo salvarnos a nosotros mismos. No es una lista de normas y directrices que debemos seguir perfectamente con el fin de ganar nuestro camino hacia la gracia de Dios. La Biblia es la historia de lo que EL ha hecho. Es la historia de cómo todos los esfuerzos hechos por el hombre por lograr la salvación fracasan y sólo la gracia de Dios puede salvar y redimir a los pecadores.

Y si bien, hay cosas que Dios nos manda a hacer, primero tenemos que leer la Biblia en busca de todo lo que EL ha hecho por nosotros. Es la historia de su campeón, su Hijo, que vino a morir por nosotros.

Joshua Harris, Dug Down Deep, Multnomah Books (2010), p.72

La Biblia: La historia de un Joven héroe en busca de su tesoro

imageAlgunos piensan que la Biblia es un libro de reglas, que le dicen a uno lo que debe hacer y lo que no debe hacer. La Biblia por cierto tiene algunas reglas. Esas reglas nos muestran cómo funciona mejor la vida. Pero la Biblia no es principalmente asunto de uno o lo que uno debe estar haciendo. Es asunto de Dios y lo que EL ha hecho.

Otros piensan que la Biblia es un libro de héroes, mostrándole a uno personas que uno debería imitar. La Biblia en efecto tiene algunos héroes, pero (como pronto lo verás) la mayoría de las personas en la Biblia no son héroes para nada. Cometieron unas cuentas equivocaciones grandes (algunas a propósito). Se asustaron y salieron corriendo. A veces fueron realmente crueles.

No, la Biblia no es un libro de reglas, ni un libro de héroes. La Biblia es, principalmente, una historia, un relato. Es una historia de aventuras en cuanto a un Joven héroe que viene de un país lejano para recuperar su tesoro perdido. Es una historia de amor acerca de un Príncipe valiente que deja su palacio, su trono, todo, para rescatar a la persona que ama. ¡Es como el cuento de hadas más maravilloso que se ha hecho realidad en la vida real!

Hay muchas historias en la Biblia, pero todas las historias cuentan un relato grande: la historia de cómo ama Dios a sus hijos y viene para rescatarlos.

Sally Lloyd-Jones, Biblia para niños Historias de Jesús: Cada historia susurra Su nombre, Editorial Vida (2008), pp. 14-17

Una conversación teológica y salvadora

El pasado viernes, antes de dormirse, mi hijo Diego (de 7 años) me preguntó:

- Papi, ¿cuándo te vas a morir?

Y entonces me expresó su temor a la muerte y especialmente su preocupación de no saber si el iría al cielo al morir, ya que sabía que en los últimos días el no se había comportado bien.

Su temor aumentó más cuando le dije que no importará que bien se comportara, eso tampoco lo iba a llevar al cielo. (Recuerdo su cara de asombro cuando le dije esas palabras).

Entonces fue cuando le dije:

- Diego, para ir al cielo solo se necesita una cosa: Creer que Jesús es Dios y que murió por nuestros pecados en la cruz. No importa que tan bien o mal te comportes, la salvación no la alcanzamos por lo bien que nos comportamos, sino por creer en Jesús. Y entonces, como creemos en EL, nos comportamos bien, para mostrarle a Dios y a los demás, que creemos en EL, pero no para ganarnos su salvación.

Hoy, 14 de Febrero del año 2010, 2 días después de esa conversación, le pregunté a Diego antes de acostarlo a dormir:

- Diego, ¿Que hay que hacer para ir al cielo?

Y me respondió:

- Creer en Jesús.

Entonces le pregunte:

- Y si nos portamos bien, ¿eso nos llevará al cielo?

Y me respondió:

- No.

Y esta misma noche lo guie a hacer una oración para pedir a Jesús que venga a su corazón, confesando su fe en Dios y pidiéndole al Señor perdón por sus pecados.

Aún no se qué impacto tendrá esta oración en la vida de Diego, pero de algo si estoy seguro, y es que Dios no es un ser ajeno a nuestras vidas. Aún desde el vientre de nuestras madres EL está trabajando en nosotros, preparando nuestros corazones para un día rendirnos por completo a EL. Estoy convencido que la salvación no es el producto de una decisión humana lejos de Dios, sino del resultado de la obra redentora de Jesús en la cruz y la fe en El que nos es otorgada como regalo por EL mismo.

¿Donde se cruzan la responsabilidad humana y la elección soberana de Dios en el proceso de nuestra salvación? Solo Dios sabe. Mientras tanto, mi trabajo es predicarle a mis hijos a tiempo y destiempo y orar constante y confiadamente a Dios por su salvación para ellos.

Lecrae: Far Away (Haiti Relief)

Todas las ganancias de la venta de esta canción y el vídeo, a través de itunes, serán donados a las iglesias que están ayudando a las iglesias locales de Haiti, proporcionando alivio a sus comunidades.

Jesucristo: El ser mas revolucionario de toda la humanidad

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“Jesucristo es el ser mas famoso, poderoso, polémico y revolucionario en toda la historia de la humanidad. Y ha prometido que volverá.”

Joshua Harris, Dug Down Deep, Multnomah Books (2010), p.78

La regla final de fe y práctica para nuestras vidas

imageLa doctrina de las Escrituras nos enseña acerca de la autoridad de la Palabra de Dios. Las Escrituras deben ser la regla final de fe y práctica para nuestras vidas. No nuestros sentimientos o emociones. No señales, palabras proféticas o corazonadas.

¿Qué más puede entregarnos Dios de lo que ya nos ha dado a través de las Escrituras? La pregunta es, ¿le escucharemos? ¿Vamos a obedecer aún cuando no nos guste lo que la Biblia tiene que decir?

Joshua Harris, Dug Down Deep, Multnomah Books (2010), p.72

TobyMac: Tonight

En los próximos días tengo pensado comprar el nuevo disco de TobyMac “Tonight”.

Desde que seguía la música de DC Tak (hace muuuuuuchos años atrás), he considerado a este artista como uno de los mas creativos en la música cristiana.

Me gustaría saber que piensa usted de esto tipo de música y la gloria de Dios. ¿Piensa que este genero musical glorifica a Dios?, o ¿considera usted que los cristianos debemos utilizar otro tipo de música para expresar nuestra fe?.

Les dejo con el video.

José Mendoza: Desafiando la religiosidad contemporánea

Sermón predicado por el pastor José (Pepe) Mendoza de la Iglesia Bautista Internacional el pasado domingo 7 de Febrero del año 2010.

El texto base es Mateo 23:1-12 y el sermón puede ser descargado aquí.

A continuación algunos breves extractos del mensaje:

“Nosotros debemos evitar toda iglesia, por más que se llame cristiana, donde estemos encontrando hombres o mujeres que estén predicando la Palabra de Dios pero que no estén viviendo conforme al testimonio de la ella. Hombres y mujeres que aman la posición pastoral, o la posición religiosa, pero que se niegan a demostrar en sus vidas que ellos están dispuestos a vivir conforme a lo que el Señor reclama.”

“Nosotros debemos evitar toda iglesia, por más que se llame cristiana, que haya cambiado el amor al Señor (a quien nosotros le debemos toda devoción y quien transforma el corazón del hombre) por amor a sus sistemas religiosos, programas, nociones y estudios, que en realidad no están cambiando el corazón, sino que están oprimiendo a los creyentes.”

“Nosotros debemos evitar toda iglesia, por más que se llame cristiana, en donde sus líderes han encontrado la religiosidad como un medio para brillar y alcanzar popularidad. Como un “Gospel Show” en donde nosotros nos acostumbramos a ver esas personas bajo las luces, la música, y el auditorio, en donde ellos se sienten como estrellas que desean brillar en el firmamento cristiano o religioso, tratando de mostrar cuán importante ellos son.”

“Nosotros debemos evitar toda iglesia, por más que se llame cristiana, que haya elevado a sus líderes a una posición especial, de conocimiento, o de posición delante de Dios, porque eso es idolatría. Todos nosotros somos iguales delante de Dios. El único maestro es el Señor, la única guía a la verdad la provee el Espíritu Santo, y Jesucristo es la verdad misma. Nadie más puede ocupar esa posición.”

“Nosotros debemos evitar toda iglesia, por más que se llame cristiana, en donde sus líderes estén tratando de controlar nuestras vidas hasta el punto de que quieran tomar nuestras decisiones y controlar nuestra existencia diciendo que ellos han recibido de parte de Dios cierta revelación para ejercer un control absoluto sobre nuestras personas.”

“Huyamos de las iglesias que por ser tan populares tienen programas tan lindos y tan vistosos que están repletas de gente pero en donde no se predica la Palabra de Dios y por lo tanto el alma no es transformada. Y cuando el alma no es transformada, cuando no hay verdadera conversión, cuando no hay verdadero arrepentimiento, ese corazón se endurece y se hace dos veces más hijo del infierno que antes de entrar a esa iglesia.”

“Nosotros debemos cuidarnos de toda iglesia en donde la palabra del Señor no sea predicada. Debemos cuidarnos de las enseñanzas extraviadas, pero también debemos cuidarnos del carácter de los líderes que estén dirigiendo esas iglesias. Nosotros debemos mirar con atención y ver con discernimiento y preguntarnos si es que la gloria la está recibiendo el Señor o la están recibiendo los hombres.”

Tebow's Super Bowl ad isn't intolerant; its critics are

The Washington Post tiene un interesante artículo escrito por Sally Jenkins (quien es “Pro-Choice”) sobre la crítica que se ha suscitado contra la cadena televisiva CBS por permitir un anuncio en el Superbowl que es “Pro-life”. No solo la escritora apoya el derecho que tiene Tebow de expresar su fe, sino que alaba su carácter, aunque ella difiere completamente con el sobre el tema del aborto.

Este es un tremendo ejemplo de como nuestro caracter y ejemplo de vida son el mejor testimonio que podemos presentar a la sociedad sobre nuestra fe y nuestro Dios.

Pueden leer el artículo aquí.

¿Qué es un ídolo?

image Es todo lo que es más importante para ti que Dios. Es aquello que absorbe tu corazón e imaginación más que Dios. Es todo lo que buscas para que te de lo que solo Dios puede darte.

Un ídolo (o dios falso) es algo tan fundamental y esencial para tu vida, que si lo pierdes, tu corazón se siente que no vale la pena vivir. Posee una posición de control en tu corazón tan grande que puede hacerte gastar en el la mayor parte de tu pasión y energía, emociones y recursos financieros, sin que lo pienses dos veces. Un ídolo pudiera ser la familia y los hijos, o la carrera y ganar dinero, o alcanzar logros y fama, o mantener una posición social. Pudiera ser una relación amorosa, la aprobación de tus compañeros, tus competencias y habilidades, seguridad y circunstancias confortables, tu belleza o tu inteligencia, una gran causa política o social, tu moral y virtud, o incluso el éxito de tu ministerio Cristiano.

Un ídolo es todo aquello que miras y dices dentro de tu corazón, “Si logro poseer eso, entonces mi vida tendrá significado, entonces sabré lo que valgo, entonces me sentiré importante y seguro”.

Timothy Keller, Counterfeit Gods, Dutton (2009), pp. xvii,xviii

Autobiografía de Raul Ries

A continuación les presento el testimonio de Raul Ries compartido por el mismo (esta en ingles).

Desde que vi la película sobre su vida hace muchos años, su testimonio ha sido uno de los que más ha impactado mi vida. No solo me anima a evangelizar cada vez que lo veo, sino que también me recuerda de la abundante gracia que Dios tiene para nosotros los pecadores.

Raul Ries pasó de ser un hombre sumamente violento (al punto que esperaba a su esposa con escopeta en mano para matarla y matar a sus hijos el día en que se convirtió), a ser un pastor reconocido en los Estados Unidos. Su ministerio pasó de ser de un estudio bíblico de 7 personas a una iglesia de más de 15,000 miembros en solo 10 años.

Les recomiendo escuchar su testimonio. Si desean comprar la película de su vida, la pueden adquirir aquí.

 

Prefiero tener hechos equivocados y una actitud correcta

“Yo preferiría tener los hechos equivocados y una actitud correcta, que los hechos correctos y una actitud equivocada. Dios puede cambiar mi comprensión de los hechos en un momento, pero a menudo toma toda una vida el lograr cambios de actitud.”

Chuck Smith, “Calvinism, Arminianism & The Word of God: A Calvary Chapel Perspective

Chuck Smith sobre las Diferencias Doctrinales

“Si usted ha llegado a una fuerte convicción personal sobre algún tema doctrinal, por favor concédanos el privilegio de ver primero cómo esta convicción le ha ayudado a usted a ser más como Cristo, y entonces, evaluaremos si tenemos que llegar a la misma convicción.“

Chuck Smith, “Calvinism, Arminianism & The Word of God: A Calvary Chapel Perspective