Ni bautista, Ni calvinista

Hace algunos meses atrás fui invitando a participar en una campaña evangelística que sería realizada dentro de la cárcel de La Victoria, uno de los recintos presidiarios de mi país. La invitación me la habían extendido con un mes de antelación, y mi participación consistiría en cantar algunas alabanzas a Dios para dar inicio a la campaña.

Cuando llegué a la actividad, a la hora y día establecidos, y con mi guitarra y biblia en mano, el hermano que me había comunicado la invitación me dijo que mi participación había sido cancelada debido a que yo era “bautista”, y que esta actividad estaba siendo realizada por un grupo evangélico “pentecostal”. Ellos temían que yo me identificará en la actividad como una persona perteneciente a la denominación bautista.

Mi respuesta para el hermano fue que no se preocupara, que yo entendía la situación, pero que supiera que yo no era “bautista”.

Ciertamente en la actualidad soy miembro de la Iglesia Bautista Internacional, donde Dios, por su misericordia, me ha traído para el bien de mi alma. No porque este tipo de congregación sea la mejor, sino porque yo personalmente necesitaba lo que EL tenía que enseñarme en este lugar, en esta etapa de mi vida. No solo esta iglesia me ha ayudado a crecer en el conocimiento de Dios y su Palabra, sino que también ha sido una influencia santificadora en mí caminar con Dios. Pero el que yo sea parte de esta congregación, no me define como bautista.

Por otro lado, el llamado que Dios me ha hecho, no es el de ir calle por calle y esquina por esquina, buscando adeptos para alguna denominación cristiana determinada, sino el de ir a predicar las buenas noticias de salvación a las almas que se pierden, y de esta manera, si Dios así lo permite, arrebatarlas de las manos de Satanás.

Entiendo que existen religiones falsas y esa es una buena razón para identificarnos con una denominación evangélica de sana doctrina, pero lo que no entiendo es como nosotros, los cristianos que hemos creído en la salvación por gracia por medio de la fe en Jesucristo, en la encarnación del hijo de Dios, su muerte y resurrección para la expiación de nuestros pecados, en la Biblia como la Palabra de Dios y en Jesucristo como el único mediador entre Dios y los hombres, no podemos ponernos de acuerdo en esos temas fundamentales, y dejar a un lado aquellos temas doctrinales que no determinan nuestra salvación, y podamos salir unidos a predicar el evangelio a los perdidos.

¿Acaso en aquél día, cuando allá se pase lista, me salvará el decir que soy Pentecostal, o Bautista, o Metodista, o Reformado?

¿Acaso me darán un pase al cielo por decir que soy calvinista y no arminiano?

¿Acaso no es todo esto una artimaña exitosa dentro de los planes del enemigo para desviar nuestra atención de lo que realmente es importante?

¿Acaso no era esto a lo que Pablo se refería en su primera carta a los Corintios, cuando llama a esos cristianos “carnales”?

“Hermanos míos, antes de ahora no les pude hablar como a quienes ya tienen el Espíritu de Dios, porque ustedes se comportaban como la gente pecadora de este mundo. Por eso tuve que hablarles como si apenas comenzaran a creer en Cristo. En vez de enseñarles cosas difíciles, les enseñé cosas sencillas, porque ustedes parecen niños pequeños, que apenas pueden tomar leche y no alimentos fuertes. En aquel entonces no estaban preparados para entender cosas más difíciles. Y todavía no lo están, pues siguen viviendo como la gente pecadora de este mundo. Tienen celos los unos de los otros, y se pelean entre sí. Porque cuando uno dice: "Yo soy seguidor de Pablo", y otro contesta: "Yo soy seguidor de Apolo", están actuando como la gente de este mundo. ¿No se dan cuenta de que así se comportan los pecadores?

Después de todo, Apolo y yo sólo somos servidores de Dios para ayudarlos a creer en Jesucristo. Cada uno de nosotros hizo lo que el Señor nos mandó hacer: yo les anuncié a ustedes la buena noticia de Jesucristo, y Apolo les enseñó a seguir confiando en él. Pero fue Dios quien les hizo sentirse cada vez más seguros en Cristo. Así que lo importante no es quién anuncia la noticia, ni quién la enseña. El único importante es Dios, pues él es quien nos hace crecer.”

1 Corintios 3:1-7

Biblia en Lenguaje Sencillo (BLS)

5 comentarios:

Hno. Huerta dijo...

Bendiciones en Cristo amado hermano.
Es triste, de verdad. Personalmente, me congrego en una iglesia Pentecostal, pero inclusive el hermano pastor nos ha hecho saber que Cualquiera que predique a Jesucristo y que le ame y viva conforme a Su Palabra, ese es su hermano (sin querer repitió las palabras que, si más no recuerdo dijo John Wesley). Yo también me he visto muy enriquecido con enseñanzas bautistas, y pues no me gusta etiquetar a las personas. Tengo hermanos que no concienten en la cuestión de los dones actuando actualmente, pero eso no nos hace enemigos, de hecho somos muy unidos, dejando de lado esas cuestiones. Pero amado hermano, recuerde que el Cuerpo es Uno, las mentes estarán separadas, pero delante de Dios somos uno. Y eso se mostrará en la unidad, pues si no somos capaces de unirnos con otros hermanos, lo más probable es que no seamos parte de ese cuerpo Glorioso.


Gracia y paz sean sobre tu vida.

Anónimo dijo...

Bendiciones Hermano!!!!! es para mi un gozo leer su comentario y darle mi apoyo en Cristo!!!!! debes saber hermano que en nuestro caminar nos vamos a encontrar con muchas piedras de tropiezos que nos serviran de enseñanza y madures en CRISTO...pertenezco a una iglesia pantecostal....y he aprendido mucho de la escritura a traves de adrian roger (bautista)P.Washer-john piper-macarthur-charles spurgen....y me siento un calvinista para la gloria de DIOS...enseño lo que DIOS me dio por gracia y con amor...por que son muchos nuestros hermanos que viven en la ignorancia y pereza de la palabra!!!! solo nos queda orar por ellos para que DIOS ilumine sus corazones!!!!.....animo hermano hay muchos que se estan perdiendo viviendo una religion y no viven al cristo de la gloria.....no fue EL el que dijo ....he aqui uno mayor que el templo(religion)mt12-6...y EL que dijo...EL QUE NO ES CONMIGO,CONTRA MI ES;Y EL QUE CONMIGO NO RECOGE,DESPARRAMA? mt12-30.... que DIOS le colme de bendiciones y la paz del SEÑOR sea sobre ud y familia su hermano en la fe ...markos!!!! amen!!!!

Anónimo dijo...

Hermano,en Cristo bendecido seas!!! es muy triste lo que cuentas pero eso es mas comun de lo que aprecen fijese hermano yo,creci en una iglesia pentecostal desde los 7 anos he oido la palabra de Dios he crecido en el temor aunque por un tiempo perdi el rumbo hoy puedo decir que eh nacido de nuevo ,noe s por demeritar a las iglesias pentecostales pero la mayoria es mas emocion que frutos claro salvo aquellas que de verdad dan frutos despues de tantos anos he nacido me eh convertido verdaderamente y sabes que varon eso primeramente gracias a "JESUCRISTO" y a la misericordia infinita de Dios y gracias a un varon llamado PAUL WASHER que predica la palabra exactamente como ella describe que debe ser y eso si es "bautista" entonces,ahora si es la voluntad de Dios quiero congregarme en una iglesia bautista blibica donde me ensenen a examinarme a traves de las escrituras y no a emocionarme para despues resultar exactamente igual que al mundo ,yo creo en la biblia y en Jesus y cualquiera que siga la palabra exactamente como en ella se describe es y sera mi hermano en CRISTO no importa la denominacion pentecostal,calvinista,arminianos,adventista,libres,llamese como se llame es obvio que no puedo llamar hermano a un catolico verdad?asi qeu es la hora de que nos examinenos a la luz de las escrituras para saber sie stamos en la Fe!!! basta ya!!! de hipocresias y de fariseismo nazcamos de nuevoy sirvamsoa Cristo!!

CANVILLEGAS dijo...

Me identifico con los que afirman que somos seguidores de Jesucristo y no debemos rotularnos bajo ninguna denominación, asi sea que nos congreguemos en alguna de ellas. Yo personalmente me congregó en una Iglesia Bautista. Muy bonita la posición y la intención de interactuar y amar a todos los hermanos en Cristo, sin distinguir su denominación.Pero definitivamente es necesario distinguir interpretaciones de la Biblia que nos colocan en el lado correcto de una sana doctrina o en el lado de una doctrina equivocada. Las sagradas Escrituras nos redarguyen a conocerlas, escrudiñarlas y rechazar lo que no es biblico. Por lo tanto se es cesacionista o no (considerar que los dones como el hablar en lenguas y el de sanidad ya acabaron o no), Puede el creyente identificarse con el Calvinismo o el Arminianismo. Si te identificas con uno exluyes el otro. Y su posturas sobre la salvación son totalmente opuestas y la una es de sana doctrina y la otra no. Entonces no podemos decir tan a la ligera que no importa lo que cada creyente piense sobre estos temas. No necesitamos ser teologos para conocer la palabra de Dios. Estamos obligados a rechazar las falsas doctrinas. El Arminianismo considera que el hombre haciendo uso de su libre Albedrio decide si desea la salvación o no. Minimiza el sacrificio de nuestro Señor en la cruz, que segun ellos, fue torturado y murio para que al final sea la decisión de simple ser humano, pecador y mortal, la que determine si tan grande sacrificio valio la pena. Nada mas lejos de lo que dice la palabra. El ser humano no interviene en dicha decisión. Nada hace el hombre para obtener la salvación. Todo es obra de Dios.

Pedro Jiménez dijo...

No estoy de acuerdo con tus conclusiones, pero te agradezco el participar en el blog con tu comentario.

Decir que el Arminianismo no es doctrina sana, y el Calvinismo si, son palabras duras.

He visto extremos pecaminosos en ambas posiciones.

Al final de cuentas, si crees que tu te elegiste a Dios, o que Dios te eligio a ti, no cambia en nada tu posición de salvo delante de Dios.

Sino preguntemosle al ladrón de la cruz, quien no tuvo tiempo de conocer estas doctrinas tan debatidas, mas sin embargo, por solo creer en Dios como su salvador, fue salvo...

Ouch!!! Que lección para nosotros.

Un abrazo.