¿Puede mi fuerza de voluntad liberarme de una adicción?

Sin la ayuda de Dios, puede modificar sus conductas a través de la fuerza de voluntad e incluso llegar a detenerlas por un largo período de tiempo. Pero continuará luchando con problemas internos sin ninguna esperanza de salir victorioso. El pecado es demasiado poderoso para que se sobreponga por usted mismo. Debe buscar a Dios en sus términos, en quebrantamiento y humildad, enfrentando la condición pecaminosa de su corazón e invitando a Dios a comenzar a sanarle.

Harry W. Schaumburg, “La Adicción Sexual-Un Enfoque Bíblico a la Intimidad Falsa”, Editorial Mundo Hispano (2009), p. 92

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