Señor, despierta mi fe

Cuando mi fe está dormida 
mi corazón se convierte en algo impuro,
en la fuente de todo deseo repugnante,
en la jaula de una lujuria sucia que aletea por escapar,
en un árbol tóxico con un fruto mortal,
en un camino abierto hacia lacras terrenales.
Señor, despierta mi fe
Para que exhiba su poder
Hasta que todo el cielo llene mi alma
Y de mi, toda impureza sea echada.

Arthur Bennett, The Valley of Vision: A Collection of Puritan Prayers & Devotions, p. 289

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