¿Tienes un grupo de rendir cuentas?

Personalmente siempre he tenido mis reservas con los grupos de rendir cuentas. Puede que para algunas personas funcione, y que realmente encuentren un grupo de personas sinceras que verdaderamente se interesen por el bienestar de su alma. Pero en muchos casos, he visto como estos grupos no son más que un programa creado por las iglesias donde los participantes sienten la obligación de asistir porque son parte de las actividades regulares de su congregación, y no necesariamente tienen un genuino interés de amar y conocer más a fondo a las personas integrantes del grupo.

A continuación les dejo con unas palabras de R.C. Sproul Jr. que encuentro atinadas al respecto. Las mismas han sido tomados del post en inglés titulado Do You Have an Accountability Partner?.

Cuando la gente se entera de la muerte de mi esposa, me sugieren que busque a un grupo de personas para que me ayuden en este proceso. A pesar de que siempre he tratado de ocultar mi escepticismo sobre estos grupos, parece que nunca lo he podido hacer correctamente, y es entonces cuando me sugieren que busque un grupo de personas con los que yo pueda contar, y con los cuales yo pueda hablar de manera sincera y ser yo mismo. Mi respuesta a esta sugerencia es siempre la misma: Entiendo la necesidad, pero la misma esta siendo bien atendida por mis amigos.

Ahora, no me mal interprete. Yo no tengo nada en contra de la rendición de cuentas, ni de los grupos creados para estos fines. Yo estoy a favor del duelo, y no tengo nada en contra de los grupos creados para proveer ayuda en estos momentos. Sin embargo, lo que me intriga en ambos casos, es la forma en que nosotros hemos perdido lo que debería ser como algo natural, y lo hemos tratado de sustituir por medio de programas. ¿Qué dice esto acerca de nuestra cultura, tanto dentro como fuera de la iglesia, que necesita reemplazar lo que antes se conocía como una amistad genuina nacida de manera natural, por algo tan artificial e inorgánico como lo es un programa? Estos grupos parecieran ser el equivalente emocional de un complejo multivitamínico. Ciertamente muchos de nosotros no estamos recibiendo suficiente vitamina D y Zinc en nuestra dieta, pero ¿no solucionaríamos este problema con simplemente comer un poco mas de verduras?

Las soluciones institucionales a los problemas de las relaciones tratan de hacer algo similar por nosotros. Si en nuestro estilo de vida encontramos que las comidas saludables son un desafío para nosotros, tenemos entonces que cambiar nuestro estilo de vida. Igualmente, si la transitoriedad de nuestras relaciones y la tecnología con sus redes sociales han hecho que tener verdaderos amigos sea un problema, entonces tenemos que cambiar la forma en que nos estamos relacionando con los demás. Tenemos que acercarnos mas a ellos para amarles y servirles más de cerca.

Y si por el contrario, tenemos relaciones personales saludables y genuinas, en las cuales nos animamos mutuamente hacia la justicia, donde somos libres para ser nosotros mismos, hablarnos con profundidad, y donde nos amamos con sinceridad, entonces tenemos que ser agradecidos. Pero para esto no tenemos que crear un comité de agradecimiento en nuestra iglesia local. No, lo que simplemente tenemos que hacer es dar gracias. Así que, esto es lo que yo hago: Yo tengo amigos y familiares que me aman y que se preocupan por mí y mis hijos. Ellos se mantienen atentos a mí, me miran a los ojos cuando me hablan, me abrazan cuando me ven, me dicen cuanto me aman y con alegría reciben mi amor a cambio. Ellos lloran cuando yo lloro, y se alegran cuando me alegro, y oro para que ellos sepan cuanto le agradezco a Dios por ellos. Tengo amigos, más y mejores de lo que yo merezco.

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