¿A que apuestas tú?

Blas Pascal, uno de los grandes filósofos de la historia humana, arguye que si no hay Dios y uno apuesta la vida a que lo hay, no ha perdido nada. Pero si hay un Dios, y uno apuesta la vida a que no lo hay, ha cometido el error más grande imaginable.

Si vivimos en un mundo exclusivamente material, la vida humana –incluyendo la mía y la suya– no tienen sentido en lo absoluto. No importa lo intensas que sean nuestras pasiones, cuan grandes nuestros logros, o que lado de la historia escojamos, todo esto se convertirá en polvo en un universo sentenciado a la extinción. Nada aparte de Dios cuenta, como Salomón escribió de modo tan elocuente hace cuatro mil años en Eclesiastés… palabras que hoy siguen siendo verdad.

No obstante, si hay un Creador personal, si Dios es, su creación puede reflejar su carácter; puede revelar los propósitos de Dios para nosotros. Nuestras vidas al instante adquieren significado. El mundo se vuelve un medio de conocer a Dios tanto como nuestro lugar de morada. Podemos en verdad ser las personas razonadoras, imaginativas y creativas que creemos ser.

Charles Colson, “La Fe: Que creen los cristianos, por que lo creen, y por que es importante”, Editorial Vida (2008), p.48-49

No hay comentarios: