Todo lo hacemos para la gloria de Dios

Una vez, como lo que tal vez sea una leyenda dice, San Francisco estaba desyerbando su jardín cuando un visitante le pregunto:

- ¿Qué harías si supieras que el mundo se acabaría mañana?

San Francisco respondió:

- Terminaría de desyerbar este jardín.

Este santo sabia que estaba en su puesto, haciendo lo que Dios le había llamado a hacer en ese momento. Nosotros también debemos vivir nuestras vidas con la misma expectación humilde. Todo lo que hacemos debemos hacerlo para la gloria de Dios, de modo que estemos preparados en cualquier momento para el retorno de Cristo, el cual según él nos dice sucederá de manera inesperada, como un ladrón en la noche.

Charles Colson, “La Fe: Que creen los cristianos, por que lo creen, y por que es importante”, Editorial Vida (2008), p.240

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